← Volver al blog
28 de julio de 2026 · 5 min de lectura

ICL, IPC o Casa Propia: cómo ajustar alquileres sin pelearte con nadie

Desde la desregulación, el índice de ajuste se pacta libremente. Eso te dio flexibilidad y también un problema operativo: cada contrato ajusta distinto y en fechas distintas.

Con los contratos pactándose en libertad, una administración mediana convive con contratos que ajustan por ICL cada 3 meses, por IPC cada 4, trimestrales en dólares y algún cuatrimestral heredado de la ley vieja. Cada combinación es una oportunidad de error, y cada error es una discusión con un propietario o un inquilino.

Los tres índices que se usan hoy

  • ICL (BCRA): combina inflación y salarios. El más usado en vivienda.
  • IPC (INDEC): inflación pura. Fácil de explicar, ajusta más rápido en picos de precios.
  • Casa Propia: promedia salarios e inflación con tope; quedó de la época anterior y todavía corre en contratos vigentes.

Dónde se cometen los errores

  • Aplicar el índice del mes equivocado (el ajuste se calcula con el índice publicado, que viene con rezago).
  • Olvidar un ajuste y tener que cobrar retroactivo: la peor conversación posible con un inquilino.
  • Avisar tarde: el inquilino tiene derecho a saber el nuevo monto antes de que venza el mes.

La regla de oro es una sola: el ajuste se calcula el día que corresponde, con el índice oficial, y se avisa a las dos partes por escrito antes del vencimiento. Todo lo demás es logística.

Automatizarlo cambia el negocio

Cuando el sistema sabe qué índice usa cada contrato y cada cuánto ajusta, el cálculo deja de ser un riesgo: Llavik trae el índice oficial, calcula el nuevo monto, te avisa 35 días antes y arma la liquidación del propietario con el valor ya actualizado. Vos firmás; las cuentas las hace la máquina.

Probá Llavik

Todo lo que leíste acá, Llavik lo hace solo: 14 días gratis, sin tarjeta.

Crear mi prueba gratis