Valuación fiscal
La valuación fiscal es el valor que le asigna a un inmueble el organismo de catastro de cada provincia, y sirve de base para calcular el impuesto inmobiliario y, en varias jurisdicciones, el impuesto de sellos. No pretende reflejar el valor de mercado: se calcula con parámetros administrativos —superficie, zona, tipo de construcción, antigüedad— y se actualiza por coeficientes generales, por lo que en general queda bastante por debajo de lo que la propiedad vale realmente.
También se lo conoce como: valuación fiscal de un inmueble
Aparece en la operación en dos momentos: cuando hay que calcular impuestos, y cuando alguna norma provincial toma «el mayor entre el precio de la operación y la valuación fiscal» como base imponible. Ese es el caso en que conviene mirarla antes de firmar.
Es un dato público y verificable, y por eso también funciona como control cruzado: una valuación fiscal desproporcionada respecto de propiedades vecinas suele indicar que hay metros declarados que no están construidos, o al revés.