Canon locativo
El canon locativo es el precio que el inquilino paga al propietario por el uso del inmueble, expresado por período, habitualmente por mes. Es el número base sobre el que se aplican los ajustes pactados en el contrato. No incluye expensas, impuestos ni servicios: esos se suman aparte, y por eso el canon casi nunca coincide con lo que el inquilino termina transfiriendo cada mes.
También se lo conoce como: precio del alquiler · canon de alquiler
Para fijarlo se miran tres cosas: qué se está pidiendo por propiedades comparables en la misma zona, cuánto tiempo tardan en alquilarse a ese precio, y qué rentabilidad deja sobre el valor del inmueble. Las tres son datos de mercado, no una cuenta sobre el costo de la propiedad.
En las liquidaciones el canon es el punto de partida: de ahí se descuenta la comisión de administración de la inmobiliaria y se suman o restan los gastos que hayan quedado a cargo de cada parte.
Un canon apenas por encima del mercado se paga con vacancia. Dos meses vacío es más caro que un año alquilado un 8% más barato: es la cuenta que casi nunca se hace en voz alta con el propietario.