Contrato de locación
El contrato de locación es el acuerdo por el cual una parte cede el uso y goce de un inmueble a otra a cambio de un precio en dinero. En Argentina se rige por el Código Civil y Comercial. Desde el DNU 70/2023 —vigente desde el 30 de diciembre de 2023, que derogó la Ley 27.551— las partes pactan libremente el plazo, el índice de ajuste, la periodicidad de ese ajuste, la moneda y el monto del depósito en garantía. Si el contrato no fija plazo, la ley lo suple: dos años para vivienda permanente y tres para los demás destinos.
También se lo conoce como: contrato de alquiler
Lo que cambió con el DNU no fue solo el plazo: desapareció la obligación de ajustar una vez al año y por ICL. Hoy conviven en la misma cartera contratos trimestrales por IPC, semestrales por ICL y anuales por Casa Propia, cada uno con su fecha propia. Esa es la razón por la que administrar alquileres con una planilla se volvió bastante más difícil que antes de 2024.
Que el plazo sea libre no significa que convenga hacerlo corto. Un contrato de seis meses obliga a renegociar dos veces por año, con el costo de gestión y el riesgo de vacancia que eso trae.
En las locaciones temporarias, cuando el contrato no fija plazo, la ley remite a los usos y costumbres del lugar donde está el inmueble.
El DNU 70/2023 no es retroactivo. Un contrato firmado en 2022 sigue rigiéndose por la Ley 27.551 hasta que vence: ajuste anual y por ICL, aunque hoy la ley ya no lo exija.
Cada contrato en Llavik lleva su propio índice y su propia periodicidad, y el sistema avisa 35 días antes de cada ajuste y de cada vencimiento. Es lo que evita que una cartera con tres índices distintos se administre de memoria.
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